La pérdida flotante realmente puede ser más inquietante que la ganancia flotante y mantenerte despierto, en realidad no se trata de si la cifra es grande o pequeña, sino de esa sensación punzante de "¿lo hice mal?" que siempre está presente. Después de obtener una pequeña ganancia flotante, el cerebro asume automáticamente que fue suerte; una vez que hay una retirada, se convierte inmediatamente en tu responsabilidad, y casi deseas volver a revisar cada vela para analizarla.



Hacer market making en pequeños fondos es aún más evidente: claramente los parámetros están en línea con lo planeado, pero en cuanto surge una pérdida temporal, empiezas a dudar: "¿Elegí mal el rango? ¿Las comisiones en realidad no pueden cubrirlo?", cuanto más miras, más te angustias. En cambio, cuando ganas, la gente automáticamente ignora el riesgo como si no existiera.

Recientemente, los minoristas se quejan de que los mineros/verificadores comen MEV y que el ordenamiento no es justo, en realidad también es la misma mentalidad: cuando hay pérdidas, se busca especialmente una "mano atribuible", como si encontrarla pudiera dar tranquilidad. Pero el mercado no debe una explicación, lo que se puede hacer es fijar las posiciones, los rangos y los stops de pérdida, sin depender de parches emocionales. Por ahora, así será.
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