Una persona que nunca ha experimentado el hambre, al escuchar que otros no pueden comer, entiende más bien; una persona que realmente ha pasado hambre, al ver a otros pasar hambre, sentirá una especie de punzada en el cuerpo. Porque la situación del otro no es solo un concepto, sino una realidad que uno ha vivido antes. Por eso, las personas en el mismo camino, tienden a sentir compasión, no porque sean más nobles, sino porque saben lo difícil que es recorrer esa senda. Cuando ves a los demás, en realidad estás viendo a tu yo pasado; cuando sientes lástima por los demás, en esencia estás lamentando esos momentos en los que tú también te sentiste impotente para atravesarlos.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado