Muchas personas viven cada vez más cansadas, en esencia, porque son demasiado fáciles de obtener a bajo costo por otros. Algunas palabras amables, una pequeña necesidad emocional, una promesa vacía, fácilmente te quitan tu tiempo, energía y valor. Las personas verdaderamente maduras saben poner límites en las relaciones: no es indiferencia, sino entender que su energía es limitada. Tu bondad debe tener límites, tu esfuerzo debe tener un intercambio de valor. Ya sea en el amor, la amistad o en el trabajo, las personas que realmente te valoran, seguramente estarán dispuestas a invertir tiempo, respeto, recursos y acciones por ti, y no solo a pedir. No tengas miedo de ser rechazado, de perder o de sentirte incómodo, para no ser aprovechado gratuitamente. Cuanto más fácil sea que te consigan, menos te valorarán. Aprende a ponerle precio a tu tiempo, a establecer límites en tus emociones, y a crear una sensación de escasez en tu valor. No es arrogancia, sino claridad. Cuando una persona realmente empieza a tener buena suerte, suele ser cuando deja de ser poseída a bajo costo.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado