Cuanto más inteligente y sabio es una persona, menor será su deseo de controlar. Cuanto más tonto y con menor coeficiente intelectual, mayor será su deseo de controlar. Cuanto más falte algo, más querrá controlar esa cosa. La fuerte voluntad de control, en esencia, es una compensación por la insuficiencia de su inteligencia y sabiduría. No puede entender las leyes que rigen el funcionamiento del mundo, ni comprender que todo lo que controla en realidad lo está controlando a él. Todo lo que deseas controlar en realidad te controla a ti en sentido inverso.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado