Recientemente, al revisar viejas cuentas me dolieron los ojos, y me di cuenta de que lo que más molesta en la declaración de impuestos no es cuánto se paga, sino que ni siquiera sabes en qué día compraste o vendiste, ni a dónde fueron las comisiones. Ahora soy muy torpe: cada vez que cambio de posición, exporto una copia del registro, también hago capturas de pantalla de las transferencias en la cadena y añado notas de "para qué sirve", de lo contrario, a fin de año solo confiaré en la memoria y me volveré loco. Especialmente ahora, todos se quejan de que los ingresos de los validadores y el MEV hacen que la ordenación sea injusta, a veces una misma transacción tiene una diferencia de un poquito antes o después, y al revisar las cuentas no puedes explicarlo claramente. En definitiva, primero guarda las "pruebas", las emociones pueden esperar un poco más para ser calculadas. Lo que lamento no es el resultado, sino que en ese momento, por no querer complicarme, no organicé bien los registros, y al final tomé la posición como si fuera mi orgullo y me enfrenté a esas tonterías.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado