Una persona que no expresa durante mucho tiempo, a menudo no es porque no tenga ideas, sino porque las expresiones pasadas han sido repetidamente negadas.


Cada vez que intenta hablar, pero es rechazado con un "¿Qué sabes tú?", esta experiencia se repite varias veces, el cerebro automáticamente vincula "expresar" con "riesgo", formando finalmente un mecanismo de autoprotección: el silencio.
Por lo tanto, el silencio no es un problema de carácter, sino el resultado de un entrenamiento ambiental.
La diferencia clave radica en si el entorno permite cometer errores.
Alguien que en su crecimiento fue alentado a expresarse, incluso si se equivoca, no será negado, y así gradualmente construye una sensación de seguridad para expresarse, atreviéndose cada vez más a hablar;
Mientras que en otros entornos, los errores serán castigados, y solo repetir la respuesta estándar será seguro, y con el tiempo, la gente aprende a callarse.
Esto no es una diferencia de capacidad, sino que es la formación del comportamiento causada por mecanismos de retroalimentación diferentes.
Por lo tanto, atribuir simplemente la "falta de criterio propio" a la persona y tratar de resolverlo mediante entrenamiento en habilidades de expresión es una inversión de prioridades.
Si una persona ha sido "quemada" muchas veces en un entorno de negación de alta presión, el problema primero está en el entorno, no en que no sea lo suficientemente valiente.
El verdadero cambio suele comenzar en un entorno seguro, incluso si solo una persona está dispuesta a escucharla sin apresurarse a negar, esa persona podrá gradualmente reconstruir su confianza para expresarse.
En otras palabras, la capacidad de expresarse no surge solo con entrenamiento, sino que depende de un entorno que permita cometer errores y no vea el hablar como una señal de peligro.
Una vez que aparece ese entorno, por pequeño que sea, incluso las personas en silencio comenzarán poco a poco a recuperar su voz.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Anclado