Una charla de mesa redonda en «Recorre el mundo con Gate»: ¿cómo es conversar cara a cara con el CEO @Dr. Han?
Ese día, en principio, solo íbamos a hablar con nuestros compañeros sobre los detalles del programa de Gate Gala y a debatir el desarrollo del evento, la división de tareas y los próximos pasos. En plena conversación, entró una figura conocida: ¡el Dr. Han también se unió a la charla de mesa redonda!
Al principio, todos estábamos un poco cohibidos, al fin y al cabo, estábamos sentados cara a cara con el CEO, en la misma mesa. Pero, a medida que avanzaba la conversación, el ambiente se fue relajando poco a poco: algunos hicieron preguntas, otros compartieron sus ideas y a alguien incluso se le escapó una carcajada por algún detalle. Durante el encuentro, el Dr. Han nos habló de Gate Money y nos adelantó una serie de actividades futuras, como quien comparte un proyecto que está empezando a crecer.
En ese momento, sentí de verdad que la distancia entre el CEO y los compañeros de primera línea podía reducirse al ancho de una mesa. De desconocidos a conocidos, de la tensión a las risas: quizá eso sea lo más especial de una charla de mesa redonda. No se trata de una comunicación unidireccional, sino de verse y escucharse cara a cara.
Ese día, en principio, solo íbamos a hablar con nuestros compañeros sobre los detalles del programa de Gate Gala y a debatir el desarrollo del evento, la división de tareas y los próximos pasos. En plena conversación, entró una figura conocida: ¡el Dr. Han también se unió a la charla de mesa redonda!
Al principio, todos estábamos un poco cohibidos, al fin y al cabo, estábamos sentados cara a cara con el CEO, en la misma mesa. Pero, a medida que avanzaba la conversación, el ambiente se fue relajando poco a poco: algunos hicieron preguntas, otros compartieron sus ideas y a alguien incluso se le escapó una carcajada por algún detalle. Durante el encuentro, el Dr. Han nos habló de Gate Money y nos adelantó una serie de actividades futuras, como quien comparte un proyecto que está empezando a crecer.
En ese momento, sentí de verdad que la distancia entre el CEO y los compañeros de primera línea podía reducirse al ancho de una mesa. De desconocidos a conocidos, de la tensión a las risas: quizá eso sea lo más especial de una charla de mesa redonda. No se trata de una comunicación unidireccional, sino de verse y escucharse cara a cara.







