Casi me atrapan por un sitio de phishing: el dominio se veía exactamente igual que el real, incluso el ícono. Vaya… en momentos clave igual toca confiar en esa pizca de “pereza”: pereza de hacer clic en el enlace, pereza de introducir las frases de recuperación. En pocas palabras, con el tiempo en la cadena, lo que más da miedo son esas dos palabras: “aprobaciones” — con solo firmar algo sin pensar, podrías terminar entregando toda la información de lo tuyo.



Últimamente se han agotado las carteras de hardware; mucha gente a mi alrededor todavía usa carteras calientes y no puedo evitar sentir un poco de inquietud. En realidad, mi seguridad depende de que vaya parcheando: arreglos pequeños, lo justo para que funcione y te proteja; no hace falta nada fancy. Total, las monedas de una cartera no son para coleccionarlas, pero tampoco para dárselas a los estafadores. Así que por ahora, a ver qué enlace toca esquivar mañana.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado