Ayer otra vez la di mal, de verdad ya me rindo. Entré a un proyecto pequeño en un L2; la idea era aprovechar un retroceso rápido, pero puse el slippage demasiado ajustado y la profundidad me comió directo. Vi cómo la aguja entraba y luego rebotaba: mis órdenes no llegaban a ejecutarse. Al final lo subieron y recién ahí me barraron, así que el costo se me disparó varios puntos. En resumen: fue por manos—siempre intento ahorrar esa comisión—y al final pierdo el ritmo y termino perdiendo.



La verdad, ahora se está hablando muchísimo de estas herramientas de trading automático en cadena y de los AI Agent, pero siendo honestos: yo, como de reflejos, sigo prefiriendo vigilar el mercado yo mismo. Aunque las narrativas suenen bien, si metes un deslizamiento, o la profundidad no alcanza, igual te lanzan a un pozo. La máquina también pisa esos errores.

Últimamente vi varios grupos discutiendo temas de seguridad del trading automático, y pensé: en lugar de creer en esas estrategias tan vistosas, mejor primero dejar estable el ritmo de colocación de órdenes. Empecé a anotar la razón de cada fallo. En este caso fue que me lancé demasiado impulsivamente, sin esperar a que subiera la liquidez. Escribiéndolo me di cuenta de que muchos problemas se repiten: slippage demasiado justo, elegir el momento cuando la liquidez es escasa, o simplemente que fui rápido pero con la cabeza lenta.

Ya, qué se le va a hacer, por ahora lo dejo así. Total, la próxima vez que vuelva a caer, lo anoto otra vez. Poco a poco.
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