Acabo de echar un vistazo a las tasas de financiación y ya hay alguien más apostando por la dirección. La verdad es que cuando aparecen valores extremos, mi primera reacción no es lanzarme a perseguir la tendencia, sino pensar cómo ser el lado contrario —o directamente apartarme. Total, cuando hay mucha volatilidad, el sentimiento de los minoristas se amplifica con facilidad y terminas pasando por alto la estructura de liquidez en sí.



Lo de las últimas peleas de Layer2 también es bastante entretenido: comparan TPS, tarifas, subsidios… pero en el fondo es comparar quién logra retener mejor el capital de corto plazo de la forma más barata. El capital a corto plazo es como las burbujas del acuario: se ve muy activo, pero lo que más temen es que, cuando haya un cambio brusco de tasas, la gente se agolpe y corra. Mi costumbre es que, en momentos de tasas extremas, prefiero acumular una capa extra de redundancia y dejarlo como respaldo. Al final, si el acuario se rompe, ni las burbujas se pueden mantener; mejor primero estabilizar la propia “piscina”.

Sin más: con este mercado, la paciencia importa más que cualquier otra cosa. Por ahora lo dejo aquí; voy a vigilar la curva de los AMM y ver dónde aún se puede exprimir un poco más de margen en la distribución de las comisiones.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado