#广场预测世界杯赢40000U ¡Argentina vs. España! La final del Mundial hace historia: gane quien gane, se abrirá un capítulo nuevo



El 18 de julio en París está algo sofocante. En los bares de la avenida de los Campos Elíseos, los aficionados franceses ven la repetición de la semifinal en la que cayeron 0-2 ante España, se terminan de golpe la cerveza que queda y, de inmediato, empiezan a reservar en un hotel de vacaciones en el Mediterráneo. «L’Équipe» dice que todo el equipo «se siente asqueado» por el partido por el tercer puesto del pasado mañana contra Alemania, y que ya hay titulares que han quedado con sus familias para volar a Ibiza el mismo día de la final.

Al mismo tiempo, Buenos Aires va justo al revés. Bajo el obelisco se reúnen algunos miles de personas, ondean banderas de Argentina y gritan hasta quedarse roncos. Dos días antes, en la semifinal, cuando iban perdiendo 1-0 ante Inglaterra, fue el golazo de Enzo y el cabezazo de Lautaro en el tiempo añadido para darles el 2-1. Es la séptima vez que la selección argentina llega a una final del Mundial. El contraste de estados entre estos dos bandos lo deja claro: a un lado, un grande que acaba de perder la corona y quiere de vacaciones; al otro, el campeón vigente que consiguió el pase tras remontar y todo el país festeja a lo grande. Y la final que se cantará en Nueva Jersey a las 3:00 a. m. del 20 de julio, hora de Pekín, en principio todavía podía tener protagonismo de Francia o de Inglaterra… pero al final los que llegan son Argentina y España. Solo con desplegar los registros de ambos, ya estamos ante una escena que el Mundial no veía desde 1996.

Muchos quizá no han prestado atención: esta final es la primera en la historia del Mundial en la que se enfrentan de manera directa el 1 y el 2 del ranking de la FIFA.

En la ventana de partidos internacionales de junio, España empató con Irak, Francia dio una sorpresa al perder con Costa de Marfil. Argentina, en cambio, se quedó tranquila y terminó escalando hasta el primer puesto con una mínima ventaja de 1,3 puntos. Tras las semifinales—España 2-0 Francia, Argentina 2-1 Inglaterra—en el ranking en tiempo real seguían siendo ellos dos quienes ocupaban los dos primeros lugares. Opta revisó los archivos: en la edición de 1928, Uruguay vs. Argentina aún ni existía la noción de ranking. En 96 años es la primera vez que el 1 y el 2 previo a la final se juntan en el partido decisivo. Solo este punto ya alcanza para entrar en los libros de historia.

Si España gana, en los papeles pueden barrer con dos registros sólidos. Primero: estirar el récord de invicto de la selección nacional hasta 38 partidos, superando los 37 que Italia marcó entre 2018 y 2021, y así se quedarían con el título de la racha invicta más larga de una selección nacional adulta. La última vez que perdieron fue la final de la Nations League de 2022 contra Francia; después, durante cuatro años completos, nadie les volvió a arrebatar los tres puntos. Esa estabilidad es como la segunda generación del bloque del Real Madrid tras su triplete en la Champions: la era ya se ve venir.

Segundo: sería el segundo trofeo de la Copa del Mundo para el equipo. La última vez que ganaron fue en la final de 2010 en Sudáfrica contra Holanda. Entre ambos títulos hay 16 años. Tras ganarla, podrían empatar con Francia y Uruguay en número de coronas. En el partido de semifinal ante Francia se vio clarísimo: los «toro» del juego con pases como si ensartaran caramelos, Mbappé apenas logró un disparo en todo el partido, y el mediocampo francés no pudo agarrar el ritmo en ningún momento. Ese dominio colectivo, de verdad, es el mejor de estos años, la versión más fuerte.

En el caso de Argentina, los registros se apilan con más densidad. En otras palabras, han traído al campo al mismo tiempo tres maldiciones que han pesado durante décadas.

La primera es la maldición de la defensa del título. Tras Italia en 1938 y Brasil en 1962, ningún equipo volvió a encadenar títulos. La última vez que hubo oportunidad fue la propia Francia en 2022… pero la final se les cayó en manos de Argentina. Ahora Argentina se convirtió en la segunda selección del nuevo siglo que llega a una final como campeón vigente; la primera fue, precisamente, ella misma. Por cómo se ve, hay un aire casi inevitable.

La segunda es la maldición del equipo #1 del ranking de la FIFA. Desde que la FIFA empezó a hacer su ranking en 1992, en 8 Mundiales, el equipo que llega como #1 antes del torneo nunca ha levantado la copa: 1994 Alemania, 1998 Brasil, 2002 Francia, 2006 Brasil, 2010 España, 2014 Alemania, 2018 Alemania y 2022 Brasil. Todas cayeron en eliminatorias. La regla de 32 años esta vez se ha puesto sobre Argentina.

La tercera es la escalera en el número de títulos. Argentina antes ya tenía 3 coronas: 1978, 1986 y 2022, una vez cada una. Si esta vez ganan, llegarían a 4, empatarían con Alemania e Italia y se quedarían con el segundo lugar histórico, por detrás solo de las 5 coronas de Brasil: les faltaría un paso.

¿Por qué al final solo quedan estos dos y no otros?

Mira a los otros dos que se quedaron fuera. Francia en semifinal fue aplastada por el control de balón de España, sin margen para nada. El informe de condición física del equipo tras el partido salió con números por arriba en casi todo, y ya estaban guardando aire para irse de vacaciones. El partido por el tercer puesto ante Alemania, en realidad, sería solo trámite: la idea de la FIFA de poner la final de 3.º y 4.º era, desde el principio, vender otra entrada más y sacar un poco más por derechos de transmisión. Ahora, los franceses ya no lo disimulan: en plataformas de reventa, las entradas para Francia vs. Alemania han caído un 40%. Muchos revendedores ya están soltando boletos.

Inglaterra, además, fue la que salió más perjudicada. Después de ponerse 1-0 arriba ante Argentina en la semifinal, Tuchel hizo cambios y pasó a un esquema de cinco defensas para proteger el resultado. Pero Enzo lo rompió todo con un disparo lejano que perforó la portería. En el tiempo añadido, Lautaro remató de cabeza para el 2-1 definitivo. Tras el partido, los medios británicos pusieron a Tuchel en lo más alto de las tendencias al criticarlo: dijeron que desperdició la mejor oportunidad de ganar la Copa del Mundo en 60 años de historia del equipo. La última vez que Inglaterra levantó el Mundial fue en 1966, cuando se jugó en casa. Esta vez, Tuchel podía haber sido el primer entrenador extranjero en dirigir y ganar una Copa del Mundo… y se fue todo al traste.

Antes del torneo, 538 simuló 25.000 veces la final: la probabilidad de que ganara España era 56,31% y la de Argentina, 43,69%.

En datos, también se aprecia la estabilidad de los «toros» en estos años. Este equipo no ha perdido desde la UEFA Nations League de 2022. En el mediocampo, Rodrigo junto con Pedri sostienen el ritmo con firmeza; en defensa, Laporte y el estado de Cucubasi y Simón también se mantienen sólido. Que en la semifinal lograran dejar sin aire a Francia no fue casualidad. Pero Argentina nunca ha vivido de los datos. En el Mundial de Catar empezaron perdiendo ante Arabia Saudita y aun así lo remontaron para llevarse la competencia. Incluso en la semifinal, cuando iban 1-0 abajo, pudieron darle la vuelta. En esa jugada del tiempo añadido, cuando Lautaro remató: la banca entera explotó hacia el campo como una pila de cartas. Ese instinto de campeones no se puede esconder. Messi no jugó esta edición, pero en el equipo De Paul y Enzo—la generación que ya tocó la copa en 2022—saben cómo morder en una final.

Ahora solo queda esperar el partido de Nueva Jersey a las 3:00 a. m. del 20 de julio, hora de Pekín. Pase lo que pase y quién levante el trofeo, en los libros de historia habrá una muesca: o España saca su segunda corona con 38 partidos sin perder, o Argentina rompe la maldición del primer lugar de 32 años y la maldición de 64 años de la defensa del título para conseguir su cuarta copa. Los dos guiones puestos frente a frente funcionan igual de bien que cualquier argumento de marketing o de moda. En las plataformas de reventa, las entradas de la final ya se han inflado hasta un precio promedio de 1200 dólares por boleto, casi el triple de la semifinal. En los grupos de gente que se desvela en casa para ver el partido, ya hay quien empezó a acaparar cerveza y maní.

Total, da igual a cuál le apuestes: al día siguiente al levantarte y mirar el buscador de tendencias, entre las diez primeras al menos siete estarán ahí. O bien todo será «El regreso de la dinastía española», o bien todo será «Argentina ni siquiera falló: aún puede defender el título».

Por cierto, ¿tú a cuál le vas en esta? ¿A la estabilidad de España con 37 partidos sin perder, o a la garra de Argentina con dos ediciones seguidas llegando a la final?
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#广场预测世界杯赢40000U ¡Argentina vs España! La final del Mundial escribe historia: gane quien gane, se abrirá un capítulo totalmente nuevo

El 18 de julio en París está un poco sofocante; en los bares de los Campos Elíseos, los aficionados franceses ven la repetición de la semifinal cuando España les ganó 2-0, se terminan de un trago la cerveza que les queda y enseguida empiezan a reservar en el hotel de vacaciones del Mediterráneo. 《Lequipe》dice que todo el equipo “se siente asqueado” con el partido de consolación del pasado mañana contra Alemania; ya hay titulares que han quedado con sus familiares para volar a Ibiza el mismo día de la final.
Al mismo tiempo, en Buenos Aires ocurre lo contrario: miles de personas se reúnen bajo el obelisco, gritan hasta quedarse roncos con banderas de Argentina. Después de todo, dos días antes habían remontado después de ir perdiendo 1-0 ante Inglaterra en la semifinal: gracias al golazo de Enzo y el cabezazo de Lautaro en el tiempo añadido terminaron ganando 2-1, y fue la séptima vez en la historia que alcanzan la final del Mundial. Esa diferencia de estado entre los dos bandos lo deja claro: por un lado, un grande que acaba de perder el título, con todo el equipo deseando descansar; por el otro, el campeón defensor que remontó y ahora todo el país está en fiesta. Y la final que en Nueva Jersey comenzará la madrugada del 20 de julio (hora de Pekín) —que antes incluso podría tener protagonismo de Francia o Inglaterra— ahora se reduce a lo impensable: los que llegan hasta el final son Argentina y España. Solo con extender ambos registros ya se ve el tipo de escena que el Mundial no veía desde 1996.
Muchos quizá no lo hayan notado: esta final es la primera en la historia de los Mundiales en la que se enfrentan el 1 y el 2 del ranking de la FIFA.
En la jornada internacional de junio, España empató con Irak; Francia cayó sorprendentemente ante Costa de Marfil; Argentina, “en modo tranquilo”, avanzó hasta el primer puesto con una ventaja mínima de 1,3 puntos. Tras terminar las semifinales, España venció a Francia 2-0 y Argentina a Inglaterra 2-1, y en el ranking en tiempo real seguían siendo esos dos los que ocupaban los dos primeros lugares. Opta revisó archivos: desde el Mundial de 1928, cuando Uruguay jugó contra Argentina, ni siquiera existía el concepto de “ranking” como tal. En estos 96 años, es la primera vez que el primer y el segundo antes del partido se encuentran en una final. Solo esto ya merece entrar en los libros de historia. Si España gana, en la pizarra podrá sumar dos récords reales. Primero, llevar la racha de partidos invictos de la selección a 38, superando los 37 que Italia había logrado entre 2018 y 2021, y quedarse en solitario con el título de la racha invicta más larga de una selección absoluta. La última vez que perdieron fue en la final de la UEFA Nations League 2022 contra Francia; después, durante cuatro años completos, nadie pudo volver a quitarles los tres puntos. Esa estabilidad es como la segunda generación de base del Real Madrid tras su triplete en la Champions: el “bastión” ya está listo. Segundo, el segundo Trofeo de la Copa del Mundo de su historia: la anterior vez fue en la final de Sudáfrica 2010 contra Países Bajos; entre medias pasaron 16 años. Al ganarla, podrían empatar el número de títulos con Francia y Uruguay. En la semifinal contra Francia se vio claramente: los “toros” pasaron la pelota como si fueran bolitas de caramelo, Mbappé apenas tuvo 1 disparo; el mediocampo francés no tocó la pelota en todo el ritmo. Esa capacidad de presión colectiva, de verdad, es la versión más fuerte de estos años.

Los récords de Argentina, en cambio, se acumulan más, como si cargara los tres maleficios que se han apilado durante décadas.
El primero es el maleficio de la defensa del título: después de Italia 1938 y Brasil 1962, nunca más pudo un equipo encadenar campeonatos; la última vez que tuvo oportunidad fue Francia en 2022… y la final se les cayó contra los pies de Argentina. Ahora, al revés, Argentina se convierte en la segunda selección del nuevo siglo que llega a la final siendo el campeón defensor; la primera fue ellos mismos. Por cómo se mire, se siente casi fatalista.
El segundo es el maleficio del equipo que llega como número 1 del ranking de la FIFA: desde que la FIFA empezó a establecer el ranking en 1992, en 8 Mundiales previos al torneo el equipo #1 no ha ganado nunca el título. Esos fueron: Alemania 1994, Brasil 1998, Francia 2002, Brasil 2006, España 2010, Alemania 2014, Alemania 2018 y Brasil 2022; todos se estrellaron en los playoffs. La regla de hierro de 32 años ahora cae sobre la cabeza de Argentina.
El tercero es el escalón de títulos. Argentina ya había ganado 3 Copas: una vez en 1978, otra en 1986 y otra en 2022. Si ganan esta, llegarían a 4, empatarían con Alemania e Italia y quedarían segundos en la historia, solo por detrás de las 5 de Brasil; falta un paso.

¿Por qué al final son solo estos dos, y no otros?
Mira a los otros dos eliminados y se entiende. Francia en la semifinal quedó sin argumentos bajo el control del balón de España; tras el partido, los informes de condición física de todo el equipo se dispararon en rojo. En el fondo, ya venían conteniendo la rabia para irse de vacaciones; el partido por el tercer puesto contra Alemania básicamente era un trámite. La FIFA había planteado los partidos de 3.º y 4.º precisamente para vender una entrada más y sacar un poco más de dinero de retransmisiones. Ahora, a Francia tampoco le importa fingir: en las plataformas de reventa, las entradas de Francia vs Alemania ya han caído 40%, y muchos revendedores están soltando lotes.
Inglaterra fue aún más desafortunada: tras ponerse 1-0 arriba a Argentina en la semifinal, Tuchel cambió a Kane y pasó a una formación con 5 defensas para conservar la ventaja; el resultado fue que Enzo lo perforó todo con un tiro lejano. En el tiempo añadido, Lautaro marcó el gol definitivo de cabeza. Después del partido, los medios británicos pusieron a Tuchel a quemar en los titulares, diciéndoles que malgastó “la mejor oportunidad de ganar de la historia del equipo en 60 años”. La última vez que Inglaterra ganó un Mundial fue en 1966 en su propio país; esta vez podía convertir a Tuchel en el primer entrenador extranjero en llevar al equipo a un Mundial, y todo salió mal. Antes del torneo, 538 simuló 25 mil veces la final: la probabilidad de que España ganara era 56,31% y la de Argentina 43,69%.
En los datos, también se ve que los “toros” han sido más consistentes en estos años. Desde la UEFA Nations League 2022 no han perdido: el centro del campo con Rodri y Pedri controla el ritmo, y atrás, Laporte con Koundé además de la forma de Rúben Dias/Mendy se mantienen sólidos; aplastar a Francia en la semifinal no fue casualidad. Pero Argentina nunca se ha llevado bien con los datos: en el Mundial de Qatar empezaron perdiendo con Arabia Saudita y aun así al final lo lograron. En esta semifinal, incluso después de ir 1-0 abajo ante Inglaterra, pudieron remontar: cuando Lautaro remató en el tiempo añadido, toda la banca se abalanzó al mismo tiempo, amontonándose como una torre, y ese instinto de campeón de verdad no se puede esconder. Messi no jugó este torneo, pero en el equipo De Paul, Enzo y los de esa generación ya habían tocado el trofeo en 2022; saben cómo morder en la final.

Ahora solo queda esperar: la madrugada del 20 de julio, a las 3 en Nueva Jersey. Pase lo que pase y quien alce la copa, la historia lo anotará: o España consigue su segunda corona, saliendo victoriosa en 38 partidos sin perder; o Argentina rompe el maleficio del “primer grande” de 32 años y el maleficio de la “defensa del título” de 64 años, y consigue la cuarta. Juntar estos dos guiones ya funciona mejor que cualquier reclamo de “tráfico” o de eslogan. En las plataformas de reventa, las entradas para la final ya están a un precio medio de 1200 dólares la pieza, casi tres veces más que en la semifinal. En los grupos de gente en casa desvelándose para ver el partido en China, ya hay quien empezó a acopiar cerveza y cacahuates. En cualquier caso, ocurra lo que ocurra con tu apuesta, al día siguiente por la mañana al revisar los temas calientes, las primeras diez al menos siete serán: o todo el mundo repite “ha vuelto el reinado de España”, o todo el mundo grita “Argentina, increíblemente, logró defender el título”.

Por cierto, ¿tú de qué lado vas a apostar esta vez? ¿Confías en España y su solidez de 37 partidos invictos, o confías en Argentina y su fiereza de llegar a la final en dos ediciones seguidas?
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· hace4h
¡Date prisa y sube al tren! 🚗
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ybaser
· hace9h
2026 GOGOGO 👊
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ybaser
· hace9h
¡Hacia la Luna 🌕!
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SoominStar
· hace13h
Vamos 🔥
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