Anoche hice una tontería y casi me río de lo absurdo. Estaba mirando una piscina de liquidez que iba bien; la idea era, cuando la volatilidad estuviera baja, poner una orden. Pero, por torpeza, toqué “market”, y el deslizamiento se comió toda mi ganancia y encima me cobró comisiones por adelantado. Lo revisé en retrospectiva: en realidad no era un problema de la profundidad del pool, sino de mi ritmo al entrar. Entré demasiado rápido, sin esperar a que el libro de órdenes se estabilizara; fue como si estuviera “robando comida” en vez de comerciar. En el grupo, alguien más también lo comentaba: dicen que ahora la minería social y los tokens de fans se están poniendo cada vez más sofisticados, pero ojo con esto—si la “atención” como minería es una premisa falsa o no depende de si el equipo del proyecto de verdad tiene capacidad para atraer gente. Si todo se basa en eslóganes, al final el pool se queda seco y el deslizamiento acaba siendo mayor que el de cualquiera. Total: mi lección ahora es que con poco capital no hay que ponerse a hacer “todo o nada” como otros. Mejor poner órdenes por partes, ir más despacio y esperar a que vuelva la profundidad antes de moverse; si no, estás trabajando para los market makers. El “huerto” también se planta poco a poco: arrancar en el momento equivocado solo hace que te metas en problemas.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado