El BCE fija una prueba del euro digital para 2027 con 36 empresas de pagos

El Banco Central Europeo seleccionó el 14 de julio 36 bancos, fintechs y proveedores de pagos para ayudar a probar un euro digital beta en entornos de pago del mundo real a partir de la segunda mitad de 2027. Los participantes incluyen Deutsche Bank, UniCredit, Revolut, Stripe, Adyen, Worldline, Nexi Payments y SumUp. Conectarán sus servicios de pago con la infraestructura del Eurosistema y respaldarán transacciones entre personal del banco central y comercios seleccionados durante un piloto programado para durar 12 meses. TL;DR

  • El BCE seleccionó 36 proveedores de servicios de pago de 16 países de la zona euro tras recibir más de 50 solicitudes.
  • El piloto probará pagos de persona a persona en línea y sin conexión, compras en tiendas físicas y transacciones de comercio electrónico.
  • El euro digital beta no tendrá estatus de moneda de curso legal y no representa una decisión final de emitir la divisa.
  • Un posible lanzamiento en 2029 sigue dependiendo de la legislación de la UE y de la aprobación posterior del Consejo de Gobierno del BCE.

Empresas de pagos pasan de la consulta a la integración La selección mueve el proyecto del euro digital más allá de las discusiones de diseño y hacia un proceso de integración técnica de varios años. Según el anuncio del BCE del 14 de julio, más de 50 proveedores de servicios de pago presentaron su solicitud después de que el banco central abriera su convocatoria de manifestaciones de interés en marzo de 2026. Los 36 solicitantes que resultaron seleccionados cubren 16 de los 21 Estados miembros de la zona euro e incluyen tanto prestamistas tradicionales como empresas de pagos no bancarias. La lista oficial de participantes incluye Deutsche Bank, DZ Bank, UniCredit, BPCE, National Bank of Greece, Caixa Geral de Depósitos y Bank of Cyprus junto con Revolut, Stripe, Adyen, Worldline, Satispay, SumUp y Nexi Payments. La diversidad es operativamente importante. Un euro digital no se distribuiría a través de una única plataforma de consumidores controlada por el BCE. Los bancos y las empresas de pagos proporcionarían las cuentas, aplicaciones, atención al cliente y conexiones con comercios mediante las cuales las personas interactúan con el dinero del banco central. “El fuerte interés del mercado en el piloto muestra la disposición del sector privado para participar de forma activa y avanzar rápidamente con el proyecto del euro digital”, dijo Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del BCE. Se espera que el desarrollo técnico comience en el tercer trimestre de 2026. Los proveedores deben conectarse a la Digital Euro Service Platform, desarrollar las funciones de pago requeridas, completar la certificación e incorporar a usuarios elegibles antes de que comience la prueba operativa en la segunda mitad de 2027. Los proveedores probarán ambos lados de un pago El BCE separa a las empresas participantes en proveedores de servicios de pago de distribución y de adquisición. Algunas harán ambos roles.

  • Los proveedores de distribución darán a los usuarios elegibles acceso a servicios de euro digital beta, incluidas configuración de cuenta, fondos, inicio de pagos y gestión de transacciones.
  • Los proveedores de adquisición conectarán comercios físicos y en línea seleccionados para que puedan aceptar pagos en euros digitales beta.
  • Los proveedores con doble rol probarán el flujo completo de transacciones desde la cartera del pagador hasta el sistema de aceptación del comercio.

El piloto operará en el BCE y en 19 bancos centrales nacionales participantes. Los empleados del banco central actuarán como usuarios individuales, mientras que cafeterías, restaurantes y negocios de comercio electrónico seleccionados proporcionarán entornos de comercio controlados. Las transacciones abarcarán cuatro casos de uso principales: transferencias en línea de persona a persona, transferencias sin conexión de persona a persona, pagos en línea en puntos de venta físicos y compras a través de plataformas de comercio electrónico o comercio móvil. Los pagos sin conexión de persona a persona usarán comunicación de campo cercano, lo que permitirá que dos dispositivos compatibles intercambien valor al tocarse, sin que ninguno de los dispositivos se conecte a internet. Los comercios físicos probarán pagos sin contacto en línea usando tecnología Software Point of Sale, que permite que un smartphone estándar o un dispositivo similar funcione como terminal de pago. Esta estructura permite al BCE probar no solo si el libro subyacente puede procesar transferencias. El ensayo examinará cómo los usuarios abren y financian carteras, cómo los proveedores autentican a los clientes, cómo los comercios reciben confirmación y cómo se comporta todo el sistema cuando las transacciones fallan o requieren reembolsos. El euro beta no es un lanzamiento de CBDC pública La divisa del piloto estará, a nivel técnico y funcional, cerca del euro digital descrito en la legislación propuesta de la UE, pero no tendrá estatus de moneda de curso legal. Las empresas fuera del entorno de prueba seleccionado no estarán obligadas a aceptarlo. La guía de piloto del BCE explica que el euro digital beta representará un pasivo registrado en los libros del Eurosistema. Para uso en línea, se tratará como dinero escritural bajo el marco existente de servicios de pago. Los usuarios no mantendrán cuentas directamente con el BCE ni con un banco central nacional. En su lugar, deben mantener o abrir una cuenta de dinero bancario comercial con un proveedor participante durante la duración del ensayo. Los proveedores seleccionados seguirán siendo responsables de sus relaciones con los clientes y deben cumplir con la Directiva de Servicios de Pago vigente, el Reglamento General de Protección de Datos y las normas de la UE contra el lavado de dinero. Estas restricciones hacen que el ejercicio sea más un test operativo controlado que un despliegue público limitado. La participación se restringirá al personal del banco central y a comercios seleccionados, lo que permitirá al Eurosistema evaluar solidez, escalabilidad y usabilidad antes de exponer la infraestructura a una población más amplia. Pagos sin conexión ponen a prueba la privacidad y la resiliencia La funcionalidad sin conexión es uno de los componentes más determinantes del piloto porque está diseñada para preservar los pagos digitales durante interrupciones de internet o de la red. El diseño más amplio del BCE utiliza hardware seguro dentro de teléfonos compatibles u otros dispositivos para almacenar valor sin conexión y ejecutar transferencias localmente. El pago se liquida entre los dispositivos en lugar de esperar una conexión a la infraestructura central. Ese modelo busca ofrecer privacidad más parecida al efectivo físico. Bajo el marco de privacidad propuesto por el BCE, los detalles de una transacción sin conexión solo serían conocidos por el pagador y el destinatario. Los pagos en línea seguirían un modelo diferente. La identificación del cliente y las obligaciones contra el lavado de dinero permanecerían con el proveedor de pagos del usuario, mientras que el BCE y los bancos centrales nacionales procesarían identificadores seudónimos en lugar de información directamente identificable del cliente. El ensayo debería revelar si esas protecciones pueden operar junto con controles contra el fraude, seguridad del dispositivo y una gestión fiable del saldo. Las transferencias sin conexión crean riesgos técnicos adicionales porque el sistema debe impedir que los mismos fondos se gasten dos veces mientras los dispositivos permanezcan desconectados. Se espera que los límites de tenencia y de transacción formen parte del diseño eventual para reducir los riesgos de estabilidad financiera y de uso indebido, pero aún no se han establecido límites finales. El piloto no debe tratarse como confirmación de ningún tope específico. Un lanzamiento en 2029 aún depende de los legisladores El BCE pretende estar técnicamente listo para una posible primera emisión durante 2029, asumiendo que los legisladores europeos adopten la regulación necesaria del euro digital. La propuesta de regulación de la Comisión Europea establecería el marco legal para la divisa, incluida su distribución, privacidad, tratamiento como moneda de curso legal y la autoridad del BCE para imponer límites de tenencia. El piloto no elude ese proceso. El BCE ha afirmado que decidirá si emite un euro digital solo después de que se adopte la regulación. El Consejo de Gobierno aún podría retrasar, modificar o rechazar la emisión en función de la legislación, los hallazgos técnicos y la evaluación de políticas más amplia. La selección de 36 proveedores, por lo tanto, confirma que el trabajo de infraestructura está avanzando, no que Europa haya tomado una decisión irreversible de lanzar una divisa digital de banco central. El ensayo de 2027 pondrá a prueba si bancos, fintechs, comercios y el Eurosistema pueden operar un solo sistema de pagos a través de diferentes instituciones, dispositivos y mercados nacionales antes de que se tome la decisión política.

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