Acabo de hacer una tontería y la verdad me dan ganas de quejarme. Un protocolo de una pequeña “piscina”, yo pensé: poner el deslizamiento (slippage) en 1% debería bastar, ¿no? Pero al entrar, la diferencia entre el precio real de ejecución y el esperado era de casi un 5%. Luego miré la liquidez y vi que la profundidad era tan fina como papel: con lo poco que entré, no podía aguantar ni mi volumen. Al final, sí: por querer “lo barato” y ahorrar gas, me terminó educando el mercado. La próxima vez, de verdad toca mirar primero el gráfico de profundidad, y entrar en partes; no meterse todo de una. Pensándolo, muchos colapsos de la economía de esos juegos de cadena también son parecidos: cuando sube la inflación, los estudios presionan para bajar el precio, la profundidad se vacía de golpe y entonces el precio entra en una espiral hacia abajo. Total, lo del ritmo al ordenar: ir despacio es ir rápido. Primero observa unos minutos antes de moverte, eso es mejor que cualquier otra cosa. No hagan como yo, sobre todo si es un proyecto de pequeña capitalización: mejor comerse el movimiento con órdenes limitadas, poco a poco, y no lanzarse a mercado a lo bruto.

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