Antes veía las “líneas rojas” de los préstamos y me ponía nervioso: cambiaba de plataforma y hacía ida y vuelta sin parar; ni siquiera las comisiones compensaban, eran más altas que los intereses. Ahora, cuando estoy a tres pasos de la línea de liquidación, al contrario, me da pereza moverme: total, el ratio de colateral es suficiente; si revienta, revienta; y si pierdo un poco de principal, lo tomo como la matrícula del aprendizaje. Los tokens de “social mining” que siguen esos fans, cada vez se sienten más como una falsa premisa, una jugada ligada a la atención: minar durante horas no rinde tanto como apostar y dormir tranquilo. En pocas palabras, yo, siendo un vago, mirar dos veces el rendimiento ya es todo un ejercicio.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado