La sociedad prefiere no cultivar personas amables, sino personas que sean manejables.


El verdadero crecimiento no consiste en perder el filo, sino en, después de tenerlo, aprender cuándo sacarlo y cuándo guardarlo en la vaina.
La agresividad no es para herir a los demás, sino para asegurar que tú no te conviertas en el blanco de las heridas.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado