La vida, en realidad, no necesita amigos, no necesita socializar; en especial, una socialización sin sentido solo te consume.



Cuanto más familiar sea la relación, más peligro hay. Si tú y esa persona son muy cercanos, y además están en el mismo círculo, en cuanto tú lo superas, es fácil que aparezca la envidia: entonces recibes flechas frías inexplicables.

Cuanto más te conoce alguien, más sabe cómo puede causarte sin esfuerzo una combinación de “romper armadura + golpe crítico + daño mágico”.

No tengas trato con nadie, no compartas nada. Si tú compartes la alegría del momento con los demás, en los ojos de otros solo será que estás presumiendo.

No tengas sentimientos demasiado profundos por nadie; mantén siempre una distancia segura. Protege tu propia seguridad. La vida, al final, consiste en adaptarse a la soledad: vive por ti mismo, y ya.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado