Todo se hunde, se derrumba, se evapora. Pero “nadie vendrá”: no importa cuán duro y difícil sea tu sufrimiento, nadie vendrá. Nadie vendrá a cargar con tu dolor, porque ese dolor es solo tuyo. Desafortunadamente, no te queda más que depender de ti. Afortunadamente, siempre has podido depender de ti.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado