Recuerdo una noche en la que uno de mis chicos nos reunió a todos para darle las gracias a Dios.


Estábamos confundidos. ¿Qué pasó?
Él nos explicó que una chica estaba programada para visitar su casa el martes. Más tarde le dijo que tenía un dolor de cabeza fuerte, pero que aun así podía ir.
Mi chico le dijo: “No, quédate en casa y cuídate. Vamos a verla otro día.”
Al día siguiente, el miércoles, la chica murió.
Ahora mi chico tiene que llevar el uniforme de prisión.
Ves, no se puede tener cuidado suficiente. Solo reza para que no te pase a ti porque..........................!!!
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado