Muchas heridas no provienen de la malicia, sino de la capacidad. Hay quienes no saben comunicarse, quienes no saben empatizar, quienes no pueden asumir la responsabilidad y quienes incluso no tienen la capacidad de construir una relación íntima. Quizá no quieran herir a nadie, pero la forma en que manejan sus vínculos, por sí misma, seguirá creando daño. Lo verdaderamente sutil está en que, cuando entiendes todo esto, te das cuenta de que:

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado