希望 algún día, cuando mire atrás a estos años de confusión y deambulación, pueda decir con calma una frase como esta:


En aquel entonces, me pasaba el tiempo preguntándome una y otra vez por el sentido de la vida, me hundía en todo tipo de grandes relatos y, en innumerables noches profundas, discutía con mi propio interior, hasta el punto de desmoronarme por dentro.
Por suerte, al final aún elegí el camino que de verdad me pertenecía. Sin complacer, sin huir: paso a paso, avanzando hacia la determinación, el valor y la claridad.
Más tarde entendí que, aunque parezca que hay infinitas posibilidades frente a ti, la elección que realmente te corresponde nunca es tanta.
No es que el mundo limite tus opciones: son tu carácter, tu capacidad, tu experiencia, tus responsabilidades y, en lo más hondo, tus valores los que ya han decidido qué caminos, en última instancia, no terminarás recorriendo, y cuáles, por más que desvíes y te demores, al final igual volverás a encontrar.
Por eso, la confusión no nace de que haya demasiados caminos, sino de que aún no has reconocido esa ruta que, desde el principio, era la tuya.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado