el océano es una mujer. nunca dice lo mismo dos veces, y sin embargo de algún modo recuerda cada alma que alguna vez ha pisado sus aguas.


la montaña es un hombre, sosteniendo su silencio como una herida antigua, observando el paso de generaciones sin pedir aplausos.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado