朋友 ayer me habló de una persona y me quedó bastante en la cabeza.


Ese tipo reconoció a un hermano rico, y se lo vendió con un discurso que parecía de “milagro”.
No importaba lo grande que fuera el asunto: delante de su buen hermano, todo se convertía en “una cuestión de un momento”.
Después, su buen hermano se fue al extranjero. Él se arrodilló y lamió todo ese tiempo… y solo consiguió algunas prendas de lujo que su hermano ya no quería.
Al final, una alacena completa se vendió por unos “trescientos” menos, 200 y pico mil, creo.
Pero en esos dos años, los regalos que le llevaba a su buen hermano eran al menos de entre 70 y 80 piezas.
Mi amigo decía: “imposible”. Sentía que ese hermano mayor en realidad tenía poder, ¿cómo no iba a darle beneficios al hermanito?
Yo le dije que muchos ricos solo tratan como personas a quienes están a su mismo nivel. Lo que reconozcan como hermanos pequeños o hermanas pequeñas, para ellos son como gatitos o perritos: si les da la gana, les sueltan algo de comida, los entretienen y ya. Pero si de verdad se trata de intereses, y hay que hacer negocios, ni se te ocurra pensar en ello.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado