Una vez trabajé en una empresa estatal, pero no tenía plaza (estabilidad en plantilla).


Así que durante ese tiempo me presenté a examen por todas partes; cada vez que había convocatorias de empresas estatales o de organismos gubernamentales, yo también iba a examinarmes.
Hice cerca de 20 convocatorias.
No aprobé ninguna.
Ahora que lo pienso, aparte de que los concursos públicos tienen cierta equidad, este tipo de contrataciones de empresas o del gobierno son una farsa; básicamente ya estaban decididas de antemano, solo era un trámite.
Sobre todo en lugares pequeños: todos se conocen, y en realidad no le toca a ningún desconocido entrar.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado