Tengo dinero en el bolsillo, me preparo un plato de fideos en casa, los demás salen a comer, beber y divertirse, y no siento envidia en absoluto, porque sé que yo también puedo, solo que elijo no hacerlo. Si quisiera, en cualquier momento podría emprender un viaje improvisado. Pero si no tuviera dinero en el bolsillo, solo podría cocinarme fideos, y entonces, al ver a otros divirtiéndose, sin duda sentiría envidia. Comer fideos es lo mismo, pero tener dinero y no querer gastarlo es completamente diferente a no tener dinero para gastar.



Tener dinero y tener la capacidad de ganarlo: si ando en bicicleta o tomo el autobús, no envidiaré que conduzcas un auto de lujo, porque si quisiera, podría. En definitiva, en la vida de un hombre, toda la tranquilidad y la actitud sin humillación ni arrogancia dependen de si tienes dinero en el bolsillo y de si tienes la capacidad constante de generar ingresos.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado