El año pasado casi me va mal. En ese entonces, me lancé a la campaña de incentivos de una nueva L2, y fue muy divertido minar, retirar y vender rápido, pero al final del año, al revisar los registros, descubrí que había mezclado las direcciones en la cadena, y no podía relacionar qué tarifa de gas correspondía a qué transacción...



Llené los formularios del fisco hasta la medianoche, mientras me regañaba a mí mismo: solo eran unos cientos de u cada vez, pero me daba pereza archivarlos, y ahora revisar Etherscan me dejó ciego. Luego aprendí la lección: cada vez que cambio de dirección, primero la anoto, y aunque sean cantidades pequeñas, tomo una captura de pantalla y la guardo en la nube, por ahora así.

En pocas palabras, lo divertido de «minar, retirar y vender» es el proceso, pero al declarar impuestos te das cuenta de que eres como alguien que se va de viaje sin hacer las maletas. Ahora, cuando veo que una nueva L1 lanza un airdrop, mi primera reacción no es lanzarme, sino pensar primero: ¿está limpia esta dirección?, ¿son fáciles de encontrar los registros?...

Tengo un poco de PTSD, pero me lo merezco.
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