Hace un tiempo, casi vendo una de mis mejores carteras.


No porque dejara de creer en el proyecto.
No porque algo estuviera fundamentalmente mal.
La vida se volvió difícil.
El mercado estaba a la baja, las facturas se acumulaban, y vender parecía la salida más fácil.
Medité esa decisión por un tiempo, y me hizo darme cuenta de algo: la convicción no se prueba realmente cuando todo está verde. Se prueba cuando mantener se vuelve incómodo.
Desde entonces, he tratado de darme razones para mantener más allá del precio, aprender, construir, contribuir y pensar a largo plazo.
Porque cuando tu única razón es la ganancia, cada caída se siente como una señal para rendirte.
Esa experiencia cambió cómo abordo la inversión.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado