y volvió a verter dos tubos,


muy diluido,

como las gachas de arroz de cinco centavos que vendían en la puerta de la escuela hace doce años,
después de correr por la mañana pasábamos por la entrada de la tienda,
hablando de lo que haríamos con nuestros ideales en el futuro,
aquellos gorriones en la puerta de la escuela siempre hacían mucho ruido,
y en ese entonces tú también me amabas mucho.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado