#YenHits40YearLow


El desplome de 40 años del yen: por qué 74 mil millones de dólares no pudieron detener la hemorragia

El yen japonés acaba de hacer algo que no había hecho desde que Top Gun estaba en cartelera y el Muro de Berlín aún en pie. Cayó por debajo de 162 yenes por dólar, alcanzando su nivel más débil desde 1986.

Y aquí está el detalle: Tokio lo intentó todo.

La intervención que no fue suficiente

El Ministerio de Finanzas de Japón quemó 72.800 millones de dólares en reservas extranjeras entre abril y mayo tratando de apuntalar la moneda. El Banco de Japón le siguió con su subida de tipos más agresiva en tres décadas, elevando los costos de endeudamiento al 1%—el más alto desde 1995.

¿El resultado? El yen apenas se inmutó antes de reanudar su caída.

Como lo expresó sin rodeos un estratega de State Street: la subida de tipos del BOJ fue poco más que una "curita en una herida de bala".

El verdadero culpable: la gran brecha de tasas

Aquí está la incómoda verdad que Tokio no puede arreglar solo con poder de fuego: la diferencia de tasas de interés entre EE. UU. y Japón es simplemente demasiado amplia para cerrarla.

Rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años: ~4.45%
Rendimiento del JGB japonés a 10 años: ~2.64%

Ese diferencial de casi 200 puntos básicos mantiene vivo y coleando el "carry trade". Los inversores piden prestado barato en yenes, convierten a dólares y aparcan el dinero en activos estadounidenses de mayor rendimiento. Es dinero gratis—y está desangrando al yen.

La paradoja de la intervención

La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, ha señalado repetidamente la disposición de Tokio a tomar "acciones decisivas". Pero aquí está la ironía: cuanto más advierten, menos efectiva se vuelve la intervención.

Los mercados ya han descontado la amenaza. El elemento sorpresa ha desaparecido. Cuando Tokio intervino a finales de abril, el yen repuntó de 160,39 a 156,6—solo para devolver esas ganancias en cuestión de días.

La historia tampoco está de su lado. Las investigaciones muestran sistemáticamente que las intervenciones cambiarias japonesas funcionan mejor en horizontes cortos. Para un impacto duradero? Los datos son mucho menos alentadores.

La pregunta de los 165

Con el nivel de 162 ya superado, los operadores ya están mirando a 165 como la próxima "línea roja". Algunos analistas sugieren que Tokio podría tolerar más debilidad de lo que esperan los mercados—especialmente con la administración de la primera ministra Sanae Takaichi favoreciendo una postura reflacionaria y de crecimiento primero.

Pero hay una corriente más oscura. Japón importa casi toda su energía. Con las tensiones en Oriente Medio manteniendo los precios del petróleo elevados, el país necesita dólares solo para mantener las luces encendidas. Un yen más débil encarece esa factura energética, lo que debilita aún más el yen. Es un círculo vicioso.

Qué sucede ahora

El vicegobernador del BOJ, Himino, admitió recientemente algo revelador: los movimientos del yen ahora conllevan un impacto inflacionario mayor que en el pasado. El comportamiento corporativo ha cambiado. La transmisión de la debilidad de la moneda a los precios al consumidor se ha acelerado.

Esto significa que el banco central está atrapado en un dilema. Si sube los tipos demasiado rápido, corre el riesgo de sofocar un crecimiento frágil. Si se mueve demasiado lento, la caída del yen alimenta la inflación importada.

Para los operadores, el manual es claro: el riesgo de intervención a corto plazo es elevado, pero la tendencia estructural favorece la fortaleza del dólar. Hasta que la Fed comience a recortar—o el BOJ se vuelva realmente agresivo—el yen sigue siendo una moneda de financiación en un mundo de tipos altos.

Y en ese mundo, 162 podría no ser el suelo. Podría ser solo el próximo techo.
Ver original
post-image
post-image
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado