En mi pueblo tengo un tío segundo que es muy rápido de mente.


No es esa inteligencia de haber leído muchos libros, sino que le cuentas algo y al instante detecta dónde está el error.
Si alguien pierde dinero en un negocio, escucha un par de frases y ya sabe dónde está el problema; si en el pueblo hay quien es engañado para invertir, él lo oye y dice que no es fiable; cuando otros discuten horas, él lo desmonta con tres frases.
Pero su vida ha sido bastante normal.
De joven trabajó en una fábrica, luego fue transportista, montó un puesto, y también hizo pequeños negocios con socios.
Ahora con más de cincuenta años, sigue alquilando, sin apenas dinero.
¿Dirías que es tonto?
Para nada tonto.
Pero la vida nunca le ha ido hacia arriba.
Después me di cuenta de que la inteligencia, a veces, solo te permite "entender", pero no te garantiza "dar la vuelta a la situación".
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado