Hubo un pequeño incidente en el partido de la fase de grupos de la Copa del Mundo entre Suecia y Túnez: en el minuto 84, el jugador sueco Svahnberg anotó un gol en una jugada de tiro libre, pero fue invalidado por fuera de juego.



La repetición del video muestra claramente que, en el momento en que se ejecutó el tiro libre, Svahnberg estaba en posición de fuera de juego. Sin embargo, poco después, el árbitro, tras consultar con el equipo de Asistencia de Video Arbitraje (VAR), cambió la decisión y señaló que el gol era válido.

La evidencia decisiva para esta decisión fue el balón oficial de esta Copa del Mundo, el “Triple Olas”.

El 14 de junio, hora local, el jugador sueco Isaac (izquierda) anotó un gol en un momento del partido. Fotografía de Martín Sabala (Xinhua)

Dentro del “Triple Olas” hay un pequeño chip de sensor de movimiento que puede captar la trayectoria, velocidad, rotación y cambios de dirección del balón a 500 veces por segundo, transmitiendo en tiempo real al sistema VAR.

Fue este chip el que capturó un microsegundo de contacto con el balón que el ojo humano no pudo detectar: después de que se ejecutó el tiro libre, el delantero sueco Isaac tocó ligeramente el balón con el pie en el punto avanzado, y en ese momento Svahnberg ya no estaba en posición de fuera de juego, por lo que el gol fue válido.

En la Copa del Mundo de Qatar 2022, la FIFA incorporó sensores en el balón de juego. Los datos transmitidos por los sensores, junto con 12 cámaras de alta velocidad alrededor del campo que rastrean en tiempo real la posición del balón y hasta 29 puntos de datos de cada jugador, conforman la estructura principal del sistema de detección de fuera de juego semi-automático.

Solo tres minutos después del inicio del partido inaugural de esa Copa, un gol de Valencia, jugador de Ecuador, fue invalidado por el sistema de detección de fuera de juego semi-automático, convirtiéndose en el primer gol en la historia de la Copa del Mundo en ser revisado y cambiado por este sistema.

Fotografía del lugar del partido inaugural de la Copa del Mundo de Qatar 2022. Fotografía de Zheng Huansong (Xinhua)

En esta edición de la Copa, el sistema de detección de fuera de juego semi-automático se ha mejorado aún más. Cada estadio está equipado con 16 cámaras de seguimiento óptico, capaces de captar más de 150 millones de puntos de datos de seguimiento por partido. El director de innovación de la FIFA, Holzmüller, explicó que estos datos permiten a la FIFA recrear en 3D todo el partido y proporcionar las imágenes al VAR, lo cual es especialmente útil para determinar si un jugador en fuera de juego ha interferido en el juego.

Dado que hay chips, también necesitan cargarse. Según la información, cada balón “Triple Olas” debe colocarse en una base de carga especial antes del partido. La carga completa tarda aproximadamente 90 minutos y puede funcionar de forma continua durante unas 6 horas.

El presidente de la FIFA, Infantino, ha declarado que la profunda integración de la inteligencia artificial y el análisis de datos está mejorando la transparencia y precisión en las decisiones del fútbol moderno.
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