El 15 de junio, Nvidia emitió bonos por 25 mil millones de dólares.


Aunque es la primera vez desde 2021, con esta acción se convierte en la segunda en tamaño en Estados Unidos para 2026.
Este tipo de movimiento en realidad es una señal: la fuente de financiamiento para la expansión de la IA ha cambiado.
Antes dependía de las ganancias retenidas, ahora del mercado de bonos públicos.
Alphabet, Amazon, Meta y Oracle han tomado prestado en total 132 mil millones este año.
Estas grandes empresas están convirtiendo la IA en una especie de "industria pesada".
Centros de datos, bloqueo de energía, iteración de chips, cada uno de estos es un número astronómico.
Los de Nvidia son muy inteligentes.
Aprovechando que las tasas de interés aún son controlables, lanzan bonos a largo plazo para cubrir los costos futuros.
Quien tenga más clústeres de computación en sus manos, podrá cobrar impuestos en la próxima era de los Agentes.
Pero los efectos secundarios también son evidentes.
El riesgo de inversión en tecnología ya se ha infiltrado en el mercado de renta fija.
Y además, esta competencia por infraestructura "capitalizada" en esencia está limpiando el campo.
Las murallas de computación construidas con enormes deudas por las grandes empresas eliminan directamente el poder de negociación de los pequeños proveedores de servicios.
En el futuro, en la cadena de valor de la IA, sin escala, quizás ni siquiera tendrán oportunidad de hablar.
Ver original
post-image
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado