El reportero Yue Ranran, de la prensa diaria, informa que tras la primera jornada de la fase de grupos de la Copa del Mundo en Estados Unidos, Canadá y México, la atención se centró en el "hat-trick" de Messi, la estética violenta de Haaland y los dos goles de Mbappé, mientras que en los rincones donde la luz no llega, hay tres nombres escritos en diferentes pizarras, cada uno en silencio y cada uno ardiente.



Jiménez: dedo apuntando al cielo

Estadio de la Ciudad de México, en el minuto 67 del partido inaugural. Raúl Jiménez salta alto, cabecea y marca, poniendo a México, anfitrión, con una ventaja de 2-0 sobre Sudáfrica.

No celebró de manera frenética, simplemente levantó la mano en silencio, apuntando al cielo, cerró los ojos y dejó que las lágrimas fluyeran libremente.

El 11 de junio, el jugador mexicano Raúl Jiménez celebra su gol contra Sudáfrica en el partido inaugural. Foto de Xinhua, Wu Wei.

El padre de Jiménez falleció en marzo de este año por cáncer de páncreas, en ese momento él estaba jugando en la Premier League con Fulham y no pudo asistir al funeral. El último deseo del anciano fue: "Quiero ver a mi hijo marcar en la Copa del Mundo."

Este fue el primer gol de Jiménez en cuatro Copas del Mundo, después de esperar 12 años. Pero más desgarrador que la espera fue la sombra de noviembre de 2020: en un partido entre Wolverhampton y Arsenal, se golpeó la cabeza con un oponente, sufrió una fractura de cráneo y quedó inconsciente en el acto. Los médicos afirmaron que él
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado