Es gracioso cómo ha evolucionado internet. Hace años, si recibías un mensaje, probablemente asumías que era de una persona real. Hoy en día, el primer pensamiento suele ser lo contrario. > ¿Es una estafa? > ¿Es un bot? > ¿Es spam? > ¿Puedo siquiera confiar en este enlace? En algún lugar

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