El director técnico de Meta admite su error: el nuevo departamento de IA "está gestionado pésimamente", y los 6,500 ingenieros ahora pueden solicitar transferirse a otros puestos

La nueva división de Applied AI de Meta cuenta con aproximadamente 6,500 ingenieros, y desde su creación en marzo de este año ha enfrentado múltiples problemas: empleados califican el entorno laboral como una "campo de trabajos forzados". El CTO Andrew Bosworth admitió en un memorando interno que la gestión "fue terrible" y anunció que los empleados podían solicitar transferencias a otros equipos.
(Resumen previo: empleados de la nueva división de AI de Meta estallan en quejas: acusan que es como un campo de concentración donde su alma es aplastada, los ingenieros sufren mucho)
(Información adicional: Meta invierte 115 millones de dólares en capacitación gratuita para ser electricista y garantiza empleo: ofrece cinco semanas de entrenamiento técnico sin requisitos previos)

Índice del artículo

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  • Una división de 6,500 personas, proporción de gestión 50 a 1
  • La transmisión en vivo fue secuestrada, Bosworth se vio obligado a disculparse
  • La apuesta de Meta en AI, poniendo a prueba los límites de la gestión del talento

A principios de junio, una transmisión interna de Meta fue "bombardeada" por empleados, quienes expresaron su insatisfacción con palabras groseras. La grabación se filtró y se difundió ampliamente en el mundo tecnológico. Poco después, el CTO de Meta, Andrew Bosworth, admitió en un memorando interno que la gestión en el lanzamiento de la división Applied AI fue "terrible".

Una división de 6,500 personas, proporción de gestión 50 a 1

Applied AI es la nueva división de Meta anunciada en marzo de este año, cuyo objetivo principal es transformar los modelos generativos de IA de la compañía en productos de consumo prácticos. Zuckerberg la posicionó como el motor central de Meta para la próxima década, reclutando aproximadamente 6,500 ingenieros y gerentes de producto de varias áreas de negocio.

Sin embargo, desde el primer día, la estructura de esta división sembró una bomba de tiempo.

La gestión inicial adoptó un diseño extremadamente plano: máximo 50 empleados por supervisor. Esta proporción es muy inusual en la industria del software, donde la norma suele ser de 6 a 8 personas por gerente, y en grandes empresas como Google o Amazon, rara vez más de 12 a 15. La estructura de 50 a 1 significa que casi ningún ingeniero tiene oportunidades de diálogo independiente sobre su carrera, ni nadie puede seguir de cerca sus contribuciones específicas.

Lo que aún agravó más la insatisfacción de los empleados fue el contenido de su trabajo. Muchos ingenieros fueron asignados a generar rompecabezas y problemas de programación para entrenar los conjuntos de datos de los modelos de IA de Meta, lo cual dista mucho de su expectativa de "crear productos". Algunos comenzaron a describir este entorno laboral como un "gulag" (campo de trabajos forzados en la Unión Soviética); otros se autodenominaron "reclutas" y enfatizaron que fueron forzados a transferirse, no que se unieron voluntariamente.

La transmisión en vivo fue secuestrada, Bosworth se vio obligado a disculparse

Tras el incidente de la transmisión interna secuestrada, se generó una gran atención mediática. Bosworth emitió un memorando en ese contexto, con un tono inusualmente directo. Escribió:

"Claramente, hemos hecho un trabajo muy malo explicando nuestra visión y mostrando cómo apoyamos a las personas en su transición profesional." También admitió: "Hemos destruido la confianza en que sus habilidades y contribuciones serán valoradas."

Las medidas correctivas siguieron rápidamente: el límite de supervisores por gerente se redujo de 50 a 20, permitiendo que cada supervisor pueda seguir realmente el trabajo de cada persona; además, los empleados transferidos pueden solicitar activamente cambiar a otros puestos dentro de la empresa, sin estar atados exclusivamente a Applied AI.

La apuesta de Meta en AI, poniendo a prueba los límites de la gestión del talento

El caos en Applied AI revela una contradicción central aún no resuelta en la carrera armamentística de la inteligencia artificial por parte de las grandes tecnológicas: reclutar a los mejores ingenieros con la promesa de "crear productos de IA", pero asignándolos a tareas de etiquetado de datos para entrenamiento; promover una cultura de "acción rápida" para construir la organización, pero sobrecargar severamente la estructura gerencial. Los números pueden crecer rápidamente, pero la confianza no.

Además, Bosworth dejó una frase con un significado profundo: "La IA no reemplazará tu trabajo, pero quienes sepan usar IA quizás sí." A simple vista, esto parece tranquilizar a los empleados, pero en realidad también les está diciendo que aceptar esta transformación forzada es la única opción real.

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