La fantasía debe ser irrealista, porque en el momento y en la segunda en que obtienes lo que buscas, ya no querrás, ni podrás quererlo más.


Para seguir existiendo, el objeto del deseo debe estar siempre ausente.
Lo que deseas no es "él" en sí mismo, sino la fantasía sobre "él".
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado