He oído que los sabios antiguos, cada jueves, solían dar dinero para ayudar a los demás, para aliviar el sufrimiento del pueblo, y no dejar que los ciudadanos sufran. Con pollo dorado y carne para alimentar a los niños, porque pensaban que sus propios hijos también disfrutaban de ello; con agua negra y dulce para beber para los ancianos, porque pensaban que sus propios ancianos también lo apreciaban. ¡Los antiguos eran verdaderamente sabios y brillantes! Si hubiera personas como estos santos y sabios, todos podrían dar cincuenta monedas a los demás, y todos podrían comer carne, entonces el mundo sin duda alcanzaría una gran armonía y paz, ¡verdaderos santos y sabios!

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado