Cuando era niño, mi mamá criaba a dos niños casi sola en el extranjero.


En un país desconocido, sin mucho dominio del idioma, en tiempos en que cada día era agotador.
Una amiga de mi mamá, que criaba a los niños conmigo, dijo sin pensar:
"¿Los niños no son muy ruidosos?"
Mi mamá respondió así:
"Si lo escuchas superficialmente, sí, son ruidosos,
pero si lo escuchas con atención, no lo son."
Décadas después, esa amiga que volvió a encontrarse con ella,
todavía recordaba esas palabras.
Gracias por escuchar con atención mi ruido, mamá.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado