Estos días he sido educado nuevamente por la "economía de la atención": cuando cambian los temas candentes, me pica la mano y quiero lanzarme para demostrar que tengo razón, pero en realidad casi siempre estoy haciendo el trabajo de otros... En pocas palabras, dejo que las emociones me guíen. Ahora me pongo una pequeña regla: en el momento en que vea que el grupo está llenando de mensajes, primero cierro la aplicación, y después de medio día reviso si hay transacciones reales y liquidez continua en la cadena, si no, simplemente hago como si no hubiera pasado nada.



El lado macro también es bastante molesto, cuando surge la expectativa de reducción de tasas, el índice del dólar y los activos de riesgo suben y bajan juntos, la lógica está torcida, y cuanto más así, más fácil es tomar la "narrativa" como certeza. Necesito que me recuerden: no confíes en la emoción como oportunidad, los que ganan dinero suelen ser los que hacen una planificación anticipada, no los que siguen la corriente y corren. Por ahora, así quedo, me voy a dormir.
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