Muchas penas no provienen de la imposibilidad de obtener, sino de la excesiva obsesión por "tener que poseer".


Cuanto más aprietas con fuerza, más tenso se vuelve el corazón, y más fácil es caer en la ansiedad y el desgaste interno.
El camino verdaderamente efectivo consiste en aprender a "actuar en sentido contrario": cuando hay que esforzarse, darlo todo; cuando hay que soltar, soltar con decisión, sin estar atado al resultado.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado