He descubierto que lo que más afecta mi sueño no es cuánto he perdido, sino esa pérdida flotante de la que aún no me he deshecho... Cuando hay ganancias flotantes, la mente automáticamente se relaja: oh, solo suerte, no hay que tomárselo en serio; pero en cuanto el rojo se vuelve verde, empieza a dramatizar: ¿he cometido un error en mi juicio?, ¿todavía hay trampas por delante?, ¿debería rendirme ahora? En pocas palabras, la pérdida flotante es como un despertador sin apagar, que sigue sonando, incluso si haces como si no lo escucharas.



Recientemente, en el grupo vuelven a hablar sobre la regulación de stablecoins, auditorías de reservas, y todo tipo de rumores de “desanclaje”, cada vez más parecido a una cuenta regresiva para el fin del mundo. No es que no crea en los riesgos, pero me molesta esa contagiosa sensación de miedo: tú solo tenías una retirada en la cuenta, y de repente te alimentan con un montón de imaginaciones de “posible cero”, lo que hace que sea aún más normal no poder dormir. Mi método tonto ahora es: mantener una posición pequeña para poder dormir, solo leer la fuente original y no las historias alarmantes de segunda mano, y lo demás... bueno, dejémoslo para mañana, a ver si me preocupo entonces.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado