Acabo de notar que muchas personas todavía están confundidas con los conceptos de demanda y oferta, aunque son fundamentos muy importantes para entender el movimiento de los precios, ya sea en acciones, oro, petróleo o incluso activos digitales. Veamos cómo funcionan estos conceptos.



En términos simples, la demanda es la voluntad de comprar, mientras que la oferta es la voluntad de vender. Cuando hay muchas personas queriendo comprar, el precio sube. Cuando hay muchas personas queriendo vender, el precio baja. Es algo natural.

Pero lo interesante es que, al profundizar un poco, se puede ver que la ley de la oferta no funciona exactamente igual que la demanda. Cuando el precio sube, los vendedores quieren vender más porque obtienen mayores ganancias. Es algo natural. Mientras que la demanda funciona de manera opuesta: cuando el precio sube, los compradores reducen la cantidad que desean comprar.

El impacto de los cambios en el precio tiene dos aspectos. El primero es el efecto en los ingresos: cuando el precio baja, tu dinero vale más, puedes comprar más. El segundo es el efecto sustitución: cuando este activo se vuelve más barato en comparación con otros, más personas optan por comprar este en lugar del anterior.

Pero la demanda y la oferta no actúan solas. Hay muchos factores que las afectan, como los ingresos de los compradores, las expectativas sobre el precio futuro, los gustos, incluso las nuevas tecnologías también influyen en la demanda.

En realidad, los precios en el mercado no surgen solo por la demanda o la oferta, sino por el punto en el que las curvas de demanda y oferta se cruzan. Esto se llama equilibrio. En ese punto, el precio tiende a mantenerse estable, porque si sube demasiado, habrá inventario que presionará a la baja, y si baja demasiado, habrá escasez que lo empujará al alza.

En los mercados financieros, esto es un poco más complejo, porque hay factores macroeconómicos como el crecimiento económico, las tasas de interés, la liquidez del sistema y la confianza de los inversores. Todo esto afecta la demanda. La oferta de los activos depende de decisiones de las empresas, como recompra de acciones, emisión de nuevas acciones o incluso IPOs.

Al entrar en el mercado de acciones, el precio de las acciones representa la demanda de esa empresa, no solo de una acción. Cuando los inversores creen que la empresa crecerá bien, quieren comprar más y están dispuestos a pagar precios más altos. Por otro lado, si hay malas noticias, los vendedores quieren vender más y están dispuestos a bajar los precios.

Desde el punto de vista técnico, los traders usan el Price Action para observar la lucha entre compradores y vendedores. Las velas verdes indican que la demanda gana, las velas rojas que la oferta gana. Pero si es un doji, significa que ambas partes están en equilibrio, sin una dirección clara.

Seguir la tendencia de los precios también ayuda. Cuando los precios alcanzan nuevos máximos, indica que la demanda todavía es fuerte. Cuando hacen nuevos mínimos, muestra que la oferta domina. Si los precios se mueven en un rango, significa que ambas fuerzas están equilibradas.

Los soportes y resistencias también son importantes. El soporte suele ser un nivel donde los compradores esperan comprar porque creen que el precio es razonable. La resistencia es un nivel donde los vendedores esperan vender porque creen que el precio ya es alto.

La técnica Demand Supply Zone, que es popular, consiste en identificar momentos en los que el precio pierde equilibrio y se mueve rápidamente, luego se estabiliza en un rango. Cuando aparecen nuevos factores, el precio puede atravesar ese rango y continuar en la misma dirección.

El primero es DBR o Demand Zone Drop Base Rally, que ocurre cuando hay demasiada venta, el precio cae y se estabiliza en un rango. Cuando vuelve la compra, el precio sube y los traders entran en la ruptura.

El segundo es RBD o Supply Zone Rally Base Drop, que sucede cuando hay demasiada compra, el precio sube y se estabiliza. Cuando vuelve la venta, el precio cae y los traders entran en la ruptura bajista.

Pero en general, los precios tienden a seguir la tendencia. RBR (subida continua): el precio sube, se estabiliza en un rango y vuelve a subir. DBD (bajada continua): el precio cae, se estabiliza y vuelve a caer.

En resumen, demanda y oferta no son conceptos complicados, pero hay que ponerlos en práctica. Observar los precios reales ayuda a entender mejor. Cuando comprendes cómo funcionan estas leyes y principios, tus decisiones de inversión tendrán una base mucho más sólida.
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