Siempre me pareció interesante observar cómo ciertos nombres logran transitar entre el mundo de los negocios y la política de forma tan natural. João Doria es uno de esos casos que vale la pena seguir si quieres entender cómo funciona la red de poder en Brasil.



El tipo empezó lejos de la política. Hijo de un publicista influyente, creció en un ambiente donde la comunicación y el poder iban de la mano. Cuando su padre tuvo el mandato revocado durante la Dictadura Militar, la familia se mudó a París — una experiencia que probablemente moldeó bastante la visión global que él lleva hasta hoy. De regreso en Brasil, estudió periodismo y publicidad en la FAAP y se lanzó de lleno al mercado de la comunicación.

Antes de cualquier cargo público, Doria ya había construido algo sólido en el sector privado. Trabajó en TV Tupi y Bandeirantes, presentó programas, editó revistas para el público empresarial. Pero la gran diferencia fue realmente la creación del LIDE — una red que reúne a más de 1.700 empresas y ejecutivos brasileños. Este tipo de articulación muestra claramente cómo João Doria, las empresas y las redes de negocios estaban intrínsecamente ligados desde el principio. No se trataba solo de ganar dinero, sino de conectar poder.

La transición a la política fue casi inevitable. Con todo ese background en comunicación y relación con las élites empresariales, ingresó como secretario de Turismo en São Paulo, luego se convirtió en presidente de Embratur. En 2001 se afilió al PSDB y en 2016 fue elegido alcalde de São Paulo — todo en la primera vuelta. Dos años después, se convirtió en gobernador.

Su gestión como gobernador estuvo marcada por un discurso muy claro: eficiencia, privatizaciones y modernización. Ganó destaque nacional especialmente durante la pandemia, cuando lideró iniciativas de vacunación y defendió medidas de restricción económica. También rompió políticamente con Bolsonaro, lo que reforzó su imagen como gestor pragmático — incluso con las polémicas que naturalmente surgieron junto a ello.

En cuanto al lado financiero, Doria declaró más de R$ 189 millones en bienes en 2018, siendo uno de los políticos más ricos de Brasil en esa época. Su patrimonio proviene principalmente de empresas de comunicación, eventos y participaciones societarias. La revista IstoÉ y EXAME lo reconocieron varias veces como una de las personalidades más influyentes del país.

En 2022 renunció para intentar la presidencia, pero terminó retirándose de la carrera electoral y anunció su salida de la vida política. Lo interesante es que, incluso después de salir, la trayectoria de João Doria en el mundo de las empresas y los negocios sigue siendo un caso relevante para quienes estudian la intersección entre poder económico e influencia institucional en Brasil. Su recorrido muestra claramente cómo la comunicación estratégica y el posicionamiento correcto abren puertas tanto en los negocios como en la política.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado