He notado que muchas personas todavía están confundidas acerca de la inflación real. Para ser honesto, es un tema que afecta nuestro dinero a todos, ya sea inversores o personas comunes. Por eso, quiero compartir una comprensión más clara sobre la inflación y la deflación.



La inflación, en términos simples, es cuando los precios de bienes y servicios aumentan continuamente. Con el paso del tiempo, el dinero que tenemos compra menos cosas. Por ejemplo, hace dos o tres años, 50 baht podían comprar varios platos de arroz, pero ahora solo uno. Eso significa que la inflación hace que las cosas sean más caras.

¿Por qué ocurre la inflación? La mayoría de las veces, se debe a tres causas principales: primero, un aumento en la demanda de bienes que supera la capacidad de producción, lo que lleva a los vendedores a subir los precios; segundo, un aumento en los costos de producción, como petróleo, gas, acero, cobre, que los productores deben reflejar en los precios; y tercero, que el gobierno imprima más dinero, aumentando la cantidad de dinero en circulación.

En la situación actual, la inflación mundial tiene varias causas. La economía global se está recuperando de una crisis, pero la demanda de bienes aumenta rápidamente mientras la oferta no puede seguir el ritmo. Los problemas en las cadenas de suministro, los precios de la energía y las materias primas suben mucho. Por ejemplo, el precio del petróleo crudo, que estuvo en mínimos en 2020, ha subido mucho a medida que los países reabren sus economías.

La inflación tiene efectos positivos y negativos. Los aspectos positivos son que las empresas pueden subir precios, aumentando sus ganancias; el empleo crece; la economía se expande; y los deudores se benefician porque pagan con dinero que ha perdido valor. Los aspectos negativos son que los consumidores tienen menos poder adquisitivo, el costo de vida aumenta, y las personas con ingresos fijos pierden porque sus salarios no suben tan rápido como la inflación. Los acreedores también pierden.

Si la inflación es demasiado alta, puede convertirse en hiperinflación, que es lo opuesto a la inflación. La deflación es cuando los precios bajan continuamente, la demanda disminuye, o la cantidad de dinero en el sistema no es suficiente. Si la deflación dura mucho, los productores no quieren producir, las empresas cierran, hay desempleo y la economía se estanca. Ambos escenarios, si son severos y prolongados, son peligrosos para el crecimiento económico.

Según los datos del IPC de Tailandia en enero de 2024, el índice de precios al consumidor fue 110.3, un aumento del 0.3% respecto al año anterior. La tasa general de inflación (YoY) bajó a 1.11% debido a la caída en los precios de la energía y los productos agrícolas, mientras que los precios de otros bienes se movieron en una tendencia normal.

El impacto en nuestra vida diaria: los precios de la carne, cerdo, pollo, huevos, verduras, aceite y gas licuado han subido en los últimos años. Por ejemplo, el precio de la carne de cerdo roja fue de 137.5 baht por kilogramo en 2021, pero subió a 205 baht en 2022. El gas licuado pasó de 318 a 423 baht. En los negocios, cuando los precios suben, las ventas disminuyen, los costos de producción aumentan, algunas empresas deben reducir la producción, disminuir inversiones o despedir empleados. Para el país, esto puede retrasar el desarrollo de la capacidad productiva a largo plazo, y las personas pueden recurrir a la especulación en activos riesgosos, acumulando burbujas.

¿Cómo prepararse cuando la inflación está en aumento? Primero, planificar bien las inversiones, colocando el dinero en activos que ofrezcan rendimientos superiores a las tasas de interés de los depósitos, como acciones, fondos mutuos o bienes raíces. Segundo, evitar endeudarse sin generar ingresos. Tercero, invertir en activos seguros como el oro, que siempre tiene valor intrínseco. Cuarto, seguir de cerca las noticias económicas, ya que la inflación afecta a todos.

En tiempos de inflación, ¿qué sectores se benefician? Las acciones de bancos son una buena opción, ya que ganan con mayores tasas de interés en los préstamos. Las aseguradoras también, porque invierten en instrumentos de deuda cuyos rendimientos aumentan con la inflación. Las acciones de alimentos también son recomendables, ya que son bienes esenciales con poder de negociación de precios. El oro es un clásico, porque su precio se mueve en la misma dirección que la inflación. El trading de CFD en oro permite aprovechar tanto las tendencias alcistas como bajistas. Los bonos flotantes o vinculados a la inflación también son opciones, ya que ajustan sus tasas según la inflación.

En resumen, una inflación moderada es buena para la economía, ya que ayuda a su expansión y crecimiento. Pero si es demasiado alta, puede convertirse en hiperinflación, causando colapsos económicos. La deflación, por otro lado, implica una caída en los precios y también es peligrosa para el crecimiento. Los inversores pueden obtener beneficios en entornos inflacionarios eligiendo acciones y activos que se beneficien, pero deben estar atentos a las noticias económicas para no perder eventos importantes que afecten la inflación y sus inversiones.
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