Últimamente, al observar el mercado de opciones, cada vez más siento que la “tiempo” es bastante parcial: tú como comprador, el valor temporal se va desgastando día a día, incluso si el mercado no se mueve, tú también estás perdiendo; tú como vendedor, el tiempo parece pagarte un salario, pero con la condición de no encontrarte con esas órdenes unilaterales que de repente se vuelven locas. En definitiva, quién paga el alquiler —el comprador paga primero, el vendedor cobra el alquiler, pero si el inmueble se incendia, el vendedor pierde más rápido.



Esta sensación se parece un poco a los juegos en cadena con inflación + producción de estudio: cada día el sistema está “emitiendo tokens”, parece animado, pero en realidad está consumiendo el valor futuro por adelantado, y si el precio del token cae, entra en una espiral descendente. De todos modos, ahora confío más en reglas simples: el comprador solo entra cuando puedo aceptar que el “tiempo se quema”, y el vendedor limita estrictamente las pérdidas, de lo contrario, las rentas no cubren ni una sola catástrofe.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado