Recientemente he notado una señal de mercado que merece mucha precaución. La rentabilidad del bono japonés a 10 años acaba de subir a 2.79%, alcanzando un máximo de casi 29 años, y la del bono a 30 años se disparó directamente a 4.2%, un nivel histórico desde 1999. Al mismo tiempo, el dólar/yen también tocó los 159 el lunes, con potencial para seguir empujando hacia la barrera psicológica de 160.



La lógica detrás de esto es bastante clara. Los mercados de bonos globales han sufrido una venta masiva en estos días, con los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años superando el 4.59%, principalmente debido a preocupaciones inflacionarias provocadas por el aumento inesperado de los precios del petróleo. Ahora, el mercado apuesta a que la probabilidad de que la Reserva Federal suba las tasas a finales de año ha subido hasta el 51%. El problema es que Japón depende mucho de las importaciones de energía, con una dependencia de más del 90% del petróleo del Medio Oriente, y el bloqueo del estrecho de Hormuz ha detenido directamente las importaciones de petróleo de Japón, incluso de materias primas químicas como la nafta, lo que ha provocado un aumento explosivo en los precios de estos productos y una presión sobre la economía.

Más importante aún, la primera ministra japonesa, Sanae Yoshimura, espera anunciar pronto un presupuesto complementario para hacer frente al impacto del conflicto en Oriente Medio. Tan pronto como se anunció esto, el mercado empezó a preocuparse por el déficit fiscal de Japón, lo que impulsó aún más la rentabilidad de los bonos japoneses. Creo que esta señal es muy importante, porque si los inversores domésticos en Japón sienten que pueden obtener mayores rendimientos en el mercado interno, el dinero que antes estaba en el extranjero comenzará a regresar rápidamente. Y como Japón es el mayor tenedor de bonos del Tesoro estadounidense, si la estrategia de carry trade en yenes empieza a revertirse, el mercado de bonos estadounidense podría enfrentarse a una nueva ola de ventas, creando un ciclo vicioso.

Desde la perspectiva del tipo de cambio yen/dólar, un yen débil agravará aún más la presión inflacionaria importada, lo cual será un gran lastre para la recuperación económica de Japón. Los costos de financiamiento empresarial aumentarán, la demanda de préstamos por parte de los consumidores se verá restringida y los gastos en intereses de la deuda pública también aumentarán significativamente. Curiosamente, parece que el gobierno de Yoshimura quiere seguir manteniendo una política monetaria flexible, lo que indica que no desean que el Banco Central suba las tasas demasiado rápido. Pero el problema es que si el banco central continúa retrasando el aumento de tasas, las tasas reales se mantendrán en niveles bajos, lo que solo seguirá devaluando el yen y agravando aún más los efectos inflacionarios. Actualmente, el mercado en general espera que el Banco de Japón suba las tasas en junio.

Desde el punto de vista técnico, el dólar/yen ha estado en tendencia alcista durante los últimos cinco días de negociación, tocando ya los 159.0 y manteniéndose firmemente en la línea de tendencia alcista a largo plazo. A corto plazo, es probable que siga intentando alcanzar los 160. Sin embargo, a mediano plazo, hay que estar atento: si no logra romper efectivamente esa barrera psicológica de 160, el riesgo de un giro a la baja se intensificará.

Como inversor, creo que en el futuro hay que prestar atención a varias señales clave: las declaraciones del nuevo presidente de la Reserva Federal sobre la política monetaria, los movimientos del Banco Central de Japón y si el mercado de bonos japonés seguirá siendo volátil. Si la tensión entre EE. UU. e Irán continúa y el estrecho de Hormuz no vuelve a abrirse en junio, la presión inflacionaria importada en Japón se agravará aún más, y el banco central podría verse obligado a tomar medidas. Pero antes de eso, la venta global de bonos está impulsando la entrada de fondos en el refugio del dólar, lo que significa que en el corto plazo el dólar/yen todavía tiene potencial para seguir subiendo.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado