¿El yen subirá? Esta es una pregunta que traders e inversores en la región de Asia han estado haciendo mucho en los últimos años, ya que el yen japonés ha depreciado más del 30% en la última década, especialmente desde 2563 en adelante.



Lo que es notable es que el valor del yen en comparación con el baht tailandés sigue siendo de interés porque refleja cambios en la política monetaria del Banco de Japón. Los principales factores que afectan si el yen subirá o no son varios, desde las diferencias en las tasas de interés entre Japón y EE. UU. hasta el crecimiento económico de cada país.

Tras el pico de inflación global en 2022-2023, los bancos centrales de todo el mundo comenzaron a flexibilizar sus políticas restrictivas, pero Japón se mantuvo más cauteloso. Aunque la inflación se situaba entre el 2.5% y el 3.5%, por encima del objetivo del 2% del Banco de Japón, su política monetaria seguía siendo acomodaticia. La tasa de interés de referencia aún estaba en -0.1% y el control de la curva de rendimiento continuaba en marcha.

En 2025, el Banco de Japón redujo su compra mensual de bonos de 9 billones de yenes a 7.5 billones en el segundo trimestre. Esto hizo que el yen se recuperara ligeramente de 0.2130 a 0.2176 baht por yen, un rebote técnico desde un soporte a largo plazo, aunque todavía cerca de los niveles más bajos de la historia.

Hablando de si el yen subirá en 2026, esto dependerá de varios factores. Primero, la política del Banco de la Reserva Federal de EE. UU.: si la Fed continúa bajando las tasas de interés, mientras Japón va ajustando su política, la diferencia en las tasas podría favorecer una apreciación del yen.

Otro factor es la repatriación de capitales por parte de inversores institucionales japoneses. Ante la incertidumbre en los mercados emergentes, la entrada de fondos extranjeros hacia Japón suele impulsar el yen. Además, los factores geopolíticos pueden aumentar la demanda del yen como activo seguro en la región.

Desde una perspectiva técnica, el tipo de cambio JPY/THB ha estado en tendencia bajista desde 2012. Después de caer por debajo de 0.2400 en 2023, el par ha intentado recuperarse pero sin mantener un impulso alcista claro. Sin embargo, si el soporte actual en 0.2150 se mantiene, el yen podría fortalecerse gradualmente hacia niveles de 0.2300-0.2400 en 2026.

Pero si Japón continúa con una política de flexibilización y Tailandia se beneficia de un crecimiento sólido en la región y de flujos de capital, el yen podría seguir bajo presión o incluso probar nuevos mínimos por debajo de 0.2100.

En cuanto a las señales técnicas actuales, la mayoría de los indicadores señalan una presión de venta: 7 de 13 muestran señal de "venta", mientras que las medias móviles están distribuidas con 6 en "compra" y 6 en "venta". Esto indica que no hay una tendencia clara a corto plazo, aunque la presión bajista es evidente.

En resumen, ¿el yen subirá? No hay una respuesta definitiva. Depende de qué tan clara sea la política del Banco de Japón para abandonar el YCC y cómo evolucione la economía mundial. 2026 podría ser un año decisivo, pero todavía con muchas incertidumbres.
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