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Es evidente que, incluso en medio de los cambios en la situación mundial, los principios básicos que impulsan los precios de todos los tipos de activos permanecen iguales. Ya sea en acciones, energía, oro o incluso activos digitales, todos dependen del mismo principio: la demanda es el deseo de comprar y la oferta es el deseo de vender. Estos dos fuerzas se consideran las engranajes fundamentales para determinar los precios del mercado.
Pero, ¿qué es realmente la demanda y cómo podemos aplicarla en la inversión? Vamos a entenderlo de manera sencilla.
Si lo decimos en términos simples, la demanda es el deseo de comprar bienes o servicios a diferentes precios. Cuando graficamos esta demanda, obtenemos la curva de demanda que nos indica cuánto quieren comprar las personas a cada nivel de precio. Por otro lado, la oferta es el deseo de vender bienes a diferentes niveles de precio, y su curva nos muestra cuánto desean ofrecer los vendedores a cada precio.
Lo interesante es su relación con el precio. Cuando el precio sube, la demanda disminuye, pero la oferta aumenta. En cambio, cuando el precio baja, la demanda aumenta y la oferta disminuye. Esto se llama "la ley de la demanda" y "la ley de la oferta".
La razón de esto proviene de dos factores. Primero, cuando el precio cambia, nuestro poder adquisitivo también cambia (efecto ingreso). Segundo, los cambios en el precio nos hacen comparar con otros productos similares (efecto sustitución). Ambos afectan nuestras decisiones de compra.
Pero no solo el precio influye en la demanda; también hay otros factores como nuestros ingresos, gustos, la cantidad de consumidores y las expectativas sobre los precios futuros. Actualmente, también vemos que eventos imprevistos, como guerras o crisis, pueden afectar enormemente la demanda. Por ejemplo, cuando se cierra una ruta de transporte de petróleo, la demanda de petróleo puede dispararse inesperadamente.
En cuanto a la oferta, que es el lado de la venta, no depende solo del precio. Los costos de producción, la tecnología, los precios de bienes sustitutos, la cantidad de competidores e incluso las políticas fiscales influyen en cuánto desean ofrecer los vendedores.
Lo crucial es que el precio real en el mercado surge en el punto de equilibrio, donde las curvas de demanda y oferta se cruzan. En ese punto, la cantidad que las personas quieren comprar es igual a la cantidad que los vendedores quieren vender, y el precio se estabiliza.
Si el precio sube por encima del equilibrio, los vendedores querrán vender más, pero los compradores comprarán menos, generando inventarios que presionan a la baja el precio. Por el contrario, si el precio baja, los compradores querrán comprar más, pero los vendedores ofrecerán menos, causando escasez y empujando el precio hacia arriba.
En los mercados financieros, estos principios también aplican. Cuando la economía crece, la confianza aumenta y la demanda de acciones sube. Cuando las tasas de interés son bajas, las personas buscan mayores rendimientos en el mercado accionario. Los factores que afectan la venta de acciones incluyen políticas corporativas, nuevas emisiones o regulaciones.
Al analizar los precios de las acciones, la demanda representa la fuerza de compra y la oferta la fuerza de venta. Cuando el precio sube, indica que la fuerza de compra gana; cuando baja, que la fuerza de venta domina. Los traders usan herramientas como velas japonesas, análisis de tendencias o niveles de soporte y resistencia para captar estas fuerzas.
Las velas verdes (cierre por encima de la apertura) indican fuerza compradora, las velas rojas (cierre por debajo de la apertura) muestran fuerza vendedora, y las velas doji (cierre y apertura cercanos) reflejan equilibrio entre ambas fuerzas.
El análisis de tendencias también es similar. Si el precio alcanza nuevos máximos, la fuerza compradora sigue fuerte; si hace nuevos mínimos, la fuerza vendedora predomina. Cuando el precio se mueve en un rango, ambas fuerzas están en equilibrio.
El soporte (Support) es el nivel donde hay una fuerte demanda de compra, por lo que el precio tiende a rebotar hacia arriba. La resistencia (Resistance) es el nivel donde hay una fuerte oferta, y el precio tiende a retroceder.
Existe una técnica popular llamada Zona de Demanda y Oferta que usa estos principios para identificar momentos de compra y venta. Cuando el precio se mueve con fuerza y entra en una zona de consolidación, y luego rompe esa zona, es una señal que los traders usan para entrar en operaciones.
A veces, el precio sube con fuerza (Rally), entra en una zona de consolidación (Base) y continúa subiendo (Rally). Esto indica una tendencia alcista continua. Otras veces, el precio cae con fuerza (Drop), se estabiliza (Base) y continúa bajando (Drop), señalando una tendencia bajista.
También puede ocurrir que el precio caiga fuerte, se estabilice y luego cambie de dirección al alza, lo que indica una reversión. O que suba fuerte, se estabilice y luego cambie a la baja, también una reversión.
Lo importante es que, si entendemos que la demanda es el deseo de comprar y la oferta el deseo de vender, y que los precios se determinan por el equilibrio de ambas fuerzas, podemos predecir mejor la dirección de los precios. Aprender esto no es difícil, pero requiere tiempo de observación y práctica con datos reales hasta que la imagen sea clara.