Antes, comprar opciones era como abrir una caja sorpresa, pensaba que "si acierto en la dirección, despegaré", pero la mayoría de las veces era el valor temporal el que me hacía daño: el activo apenas se movía, la prima se evaporaba lentamente, y miraba las velas todos los días como si esperara que la comida para llevar se agotara... Ahora entiendo que el comprador compra "tiempo + volatilidad", y el vendedor vende "paciencia + resistencia", en definitiva, quien puede soportar más un mercado lateral está más cómodo. Últimamente en el grupo vuelven a hablar sobre la regulación de las stablecoins, auditorías de reservas, y además varios pequeños ensayos sobre "desanchoring", y cuando la emoción sube, me da más ganas de comprar algo a corto plazo, pero al calmarme pienso: no hagas tonterías, al final probablemente el tiempo me devore. Ahora tengo la costumbre de, si realmente quiero arriesgar, tratar de no comprar demasiado corto, al menos no dejar que el tiempo me frene demasiado rápido.

Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios