Acabo de ver una historia histórica bastante loca, en São Paulo, Brasil, en el siglo XIX, había un esclavo llamado Pata Seca, cuyo nombre real era Roque José Florêncio. Este tipo medía 2.18 metros de altura, y el dueño de la hacienda en ese momento tuvo una idea: hacerlo exclusivamente para "procrear" descendientes.



¿Adivinen qué? Se dice que Roque José Florêncio tuvo entre 200 y 300 hijos a lo largo de su vida. Después de la abolición de la esclavitud, le asignaron un terreno, se casó y tuvo otros 9 hijos. Hay registros que dicen que vivió hasta los 130 años, y en su funeral asistieron miles de personas.

Lo más absurdo es que la gente local dice que un tercio de la población de su ciudad son descendientes de Pata Seca. El destino de un solo hombre lo convirtió en un símbolo legendario. Este tipo de influencia que atraviesa siglos realmente hace que uno reflexione sobre la gravedad de la historia y la leyenda de sus personajes.
Ver original
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
  • Recompensa
  • Comentar
  • Republicar
  • Compartir
Comentar
Añadir un comentario
Añadir un comentario
Sin comentarios
  • Fijado